Ayuda a la marcha: ¿qué soluciones?
Panorama de los dispositivos disponibles y indicaciones de uso.
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Panorama de ayudas, subvenciones y trámites para obtener financiación.
La adquisición de un exoesqueleto puede representar una inversión importante para una empresa, una entidad pública o un particular. Sin embargo, existen varios dispositivos de financiación en Francia para facilitar el acceso a estas tecnologías destinadas a mejorar las condiciones de trabajo, reducir la penosidad y prevenir los trastornos musculoesqueléticos (TME).
Aquí hay un panorama de las principales soluciones.
Las empresas pueden beneficiarse de programas de prevención de riesgos laborales ofrecidos por la Seguridad Social y las CARSAT (Cajas de Seguro de Jubilación y de Salud en el Trabajo).
Estos dispositivos permiten financiar equipos destinados a reducir la penosidad física, en particular:
exoesqueletos de manipulación
ayudas para el levantamiento
equipos ergonómicos
En algunos casos, la subvención puede cubrir hasta el 70 % del costo del equipo, dentro de los límites establecidos según el tamaño de la empresa.
Para ser elegible, la empresa generalmente debe:
disponer de un Documento Único de Evaluación de Riesgos Laborales (DUER) actualizado
demostrar que el equipo contribuye a la prevención de los TME
presentar un expediente ante la CARSAT de su región.
Cuando un exoesqueleto permite compensar una discapacidad o facilitar la permanencia en el empleo, se pueden movilizar ayudas específicas.
La AGEFIPH puede, por ejemplo, participar en la financiación de un equipo que permita la adaptación de un puesto de trabajo.
Estas ayudas se estudian caso por caso y generalmente requieren la intervención de un ergónomo o un médico del trabajo.
Los hospitales, entidades locales y organismos públicos también pueden beneficiarse de financiamientos en el marco de programas de prevención de la penosidad o de mejora de las condiciones de trabajo.
Estas ayudas pueden provenir de:
programas regionales
dispositivos nacionales de prevención
fondos de innovación o modernización.
Más allá de la financiación, la integración de un exoesqueleto en la organización del trabajo puede aportar varios beneficios:
reducción de la fatiga física
disminución de los riesgos de TME
mejora de la productividad
mantenimiento en el empleo de los empleados.
Muchas empresas utilizan ahora estas tecnologías en sectores como la logística, la industria, la construcción o la salud.